¡Bienvenid@!

Bienvenid@ a Shinobi Sensu. Sé participante de una nueva era de conflictos que azotan el mundo shinobi desde finales de la Cuarta Guerra Ninja. Treinta años han pasado desde entonces y las alianzas ya no existen, mientras que Akatsuki emerge lentamente como la amenaza que fue en el pasado. Escoge tu aldea con cuidado y prepárate a pelear. La gran batalla está cerca...



¡Conectate!

Ingresa con tu nick, Nombre y Apellido, se admiten iniciales.

Kages y Líderes


Sin Información
Hokage | Vacante
Últimos temas
» Darker Than Black Rol | Nuevo Foro | Apertura | Elite
Vie Abr 19, 2013 9:49 pm por Invitado

» Misión D: Guardián del Suburbio
Jue Abr 18, 2013 4:33 pm por Enma

» Zero no Tsukaima (Afiliación élite)
Jue Abr 18, 2013 2:55 pm por Invitado

» Misiones: Adhal
Jue Abr 18, 2013 2:00 am por Bagashama Hiromi

» Taller Hourichi
Miér Abr 17, 2013 5:23 pm por Natsuki Horiuchi

» Misiones de Enma
Lun Abr 15, 2013 8:16 pm por Oni Shiro

» Una vez más... sólo que esta vez será breve. (?)
Dom Abr 14, 2013 3:50 pm por Natsuki Horiuchi

» Armas y equipo de Natsuki Horiuchi
Dom Abr 14, 2013 6:18 am por Natsuki Horiuchi

» Tienda de Armas
Dom Abr 14, 2013 5:51 am por Natsuki Horiuchi

» Taller Marionetista y Destilería: Adhal
Dom Abr 14, 2013 3:40 am por Adhal




Afiliados Élite















Créditos&Copyright

Skin diseñado por Skaôi de SourceCode con gráficos de Yūutsu-fū y edición de Gensô Dokuhebi. - Slideshow de PYRITE WOLF.--------------------- Tablillas de RANMA.----------- Skin aplicada el 20/12/12.------------- ---------- Gracias a los diseñadores de SourceCode por permitirnos hacer uso de su trabajo.

Entrenamiento de Taijutsu

Ir abajo

Entrenamiento de Taijutsu

Mensaje por Raijükishin Hideyoshi el Lun Oct 08, 2012 4:28 pm

[Lineas: 121 de 112]

Varias semanas después de aquella misión fallida en la que había recibido prácticamente una paliza por mano de unos ninja de aldeas desconocidas había salido del hospital muy en contra de lo que le habían dicho puesto que según el equipo médico necesitaba reposo y lo tendría, o tenía en mente tener este tiempo de reposo hasta que los huesos de sus costillas volviesen a obtener la resistencia que normalmente tendrían. Como tal, se encontraba aburrido tirado en su cama mirando hacia el techo recordando lo ocurrido, aquellos ninjas que había matado seguramente habrían tenido sus parientes, amigos y etc. Pero no le importaba...No tenía ningún tipo de remordimiento por las muertes que había causado, desde hace dos años había dejado de tener de este tipo de sentimientos puesto que había visto que no le habían servido para nada, que aquél mundo era cruel y que de poco le iba a servir quejarse o lamentarse durante mucho tiempo puesto que eso solo le iba a suponer el no poder hacer su trabajo correctamente y de forma efectiva justo como se le mandaba junto a su equipo, si no podían ejecutar ¿Qué hacían allí? De reojo miró hacia su katana conocedor de la historia detrás de la misma... Un demonio, un Tengu, pero ese no era el tipo de demonio que tenía realmente, el demonio era el humano que la empuñaba puesto que era el que tenía la verdadera capacidad para destruir una vida solo con un tajo.

Por unos momentos se entretuvo en mirar hacia su bandana que le reconocía como shinobi de su aldea, reflexionando en lo que había sido de él desde que había entrado en aquél mundo manchado de sangre y destrucción, la de personas que había conocido, engañado y asesinado a partir del momento en que salió de la academia. No pudo evitar taparse la cara con el brazo derecho para intentar recordar las caras de sus víctimas, pero para nada puesto que desde que había tenido que derramar por primera vez sangre había aprendido a borrar cualquier indicio de lo que a remordimiento se refería siendo así que no era capaz de sentir culpabilidad por el hecho de haberle rebanado la cabeza a un padre de familia, a una madre, a un anciano o a un niño, para él pese a todo lo que había jurado de pequeño de que protegería a la gente con sus habilidades ninjas aquél mundo era uno en el que si no se mataba se acababa muerto y no quería ni tenía pensado el dejar que lo matasen no sin antes al menos haberle sacado un par de órganos a su enemigo, a poder ser el corazón y enseñárselo mientras deje de latir.

Negó un par de veces con la cabeza y se puso de pie notando el pinchazo en las costillas, definitivamente aún le dolían y allí en su casa no estaba anestesiado ni nada por el estilo así que los dolores eran algo que no iban a desaparecer. Lentamente fue hacia el dojo que tenía su casa tras un jardín, al entrar su nariz percibió el aroma del incienso que ponía normalmente para entrenar y tener su cuerpo y mente relajados debido a las reacciones químicas psicológicas que este tenía en el cuerpo humano. Encendió un par de barras y colocó un par de bastoncillos de incienso y luego fue al trastero, sacando de allí un muñeco hecho de madera y un par de sacos llenos de arena que lo recubrían y simulaban la consistencia de un cuerpo humano, ya por no decir su peso. Primero empezó con movimientos simples como puñetazos y patadas varias comprobando así que los sacos estaban bien sujetos contra la madera que el maniquí poseía, después de todo era uno bastante rudimentario pero lo más importante, gratis.

Una vez se aseguró Hideyoshi adquirió una postura de combate muy parecida a la del tigre de kung-fu, sus manos estaban puestas en forma de garra y su centro de gravedad se atrasó un poco a sus piernas. Acto seguido se lanzó de un salto con su pierna por encima de su cabeza para dar una patada vertical a la cabeza del maniquí en forma de hacha, aquella patada realmente no tenía la fuerza ni para agachar la cabeza de una persona adulta fornida, en todos sus años había descuidado demasiado el cuerpo a cuerpo y ya se veían los resultados, en la cueva si hubiese usado los jutsus de su clan seguramente habría salido ileso pero le habían quitado todo su equipo y solo había logrado recuperar su katana, algo que nunca perdería ni aunque perdiese la memoria por el camino. Era un objeto demasiado importante en su familia como para perderlo y no iba a deshonrar a su bisabuelo de esa forma tan patética como un despiste. Saliendo de sus pensamientos ante el contacto del pie sobre el maniquí Hideyoshi usó la misma patada para impulsarse en el aire, poniendo su pierna izquierda en primer lugar en el suelo para impulsarse con la misma, luego asegurar su derecha por delante y asestar un rodillazo al pecho del muñeco.

Unos sonidos lo distrajeron aunque apenas le dio importancia a eso, dejó salir toda su rabia de una vez junto con un rugido hacia el muñeco y empezó de nuevo a asestarle distintas patadas y puñetazos bastantes variados cambiando de estilo cada vez que uno se le venía a la mente, rodeándolo con rápidos saltos hacia los laterales y golpeándolos en los mismos para así poder girarse y no tener que hacer un pivote con los pies, era un riesgo que corría si hacía eso en cuanto a los esguinces de tobillo y los huesos rotos, si, estaba entrenado, pero no dejaba de ser un humano y si a uno le partían un a pierna no la podría usar durante varios meses seguramente cosa que no vendría bien a su equipo, por unos momentos se fijó en que le importaba más lo que pasase con su equipo que lo que le pasase a él, que él no tenía sentido al luchar o que no tenía un objetivo digno de ser nombrado, simplemente mataba porque se lo mandaban, luchaba porque se lo mandaban...Pero cuando luchaba con su equipo era diferente, el rostro de Ikari apareció en su cabeza con aquella cara de preocupación y se dio un cabezazo contra el muñeco para intentar disimular de nuevo la culpabilidad que le había aprisionado la mente.

-Pareces frustrado.- Dijo una voz detrás del quinceañero, cuando se giró pudo ver a su padre apoyado junto a la entrada, la mirada de Hideyoshi parecía decirlo todo puesto que aquella visita además de inoportuna le había pillado en unos momentos en los que aunque él mismo no lo admitiese estaba molesto. -He oido lo de tu anterior misión, esos fallos de novato no son propios de alguien que ha despertado la sangre de...-

-No vengas a tocarme las narices papá.- No pudo evitar que en su siguiente puñetazo, con la rabia que estaba acumulando, un trozo de metal de las hebillas de los sacos se adheriese a su puño y que este saliese volando atravesando el muñeco y practicamente haciéndolo explotar por la fuerza del impacto. La arena cayó y Hideyoshi no pudo evitar pensar en aquello como sangre que estaba derramándose. Sacudió su cabeza un par de veces y luego miró hacia su padre. -¿Qué quieres?- Terminó preguntando Hideyoshi escondiendo los pinchazos que estaba recibiendo en las costillas por culpa de sus movimientos. Maldijo hacia sus adentros debido a que su padre estaba allí, desde luego era el puro ejemplo de la palabra "oportuno", no se giró a mirarlo puesto que seguramente se encontraría una mirada recriminatoria, de hecho, dijo algo que no entendió por el simple hecho de que Hideyoshi lo ignoró y que hizo que su padre entrase dentro del dojo.

-¿Aún estás cabreado con el mundo porque no eres capaz de hacer un bunshin? Superalo.- Y aquella fue la gota que colmó el vaso para Hideyoshi, su padre no había ido allí a una visita, había ido allí a tocarle las narices en todo el sentido de la palabra, cuando entró Hideyoshi le lanzó un puñetazo a la cara, lo cierto era que la relación entre él y su padre nunca había sido demasiado buena simplemente por el hecho de que sabía donde pulsar en el humor del adolescente para sacarle de sus casillas, la mano de su padre encontró su puño sin esfuerzo alguno y le giró la muñeca haciendo que Hideyoshi empezase a girar en el aire para no romperse el brazo. -Hmmm, no llorabas así desde pequeño.- Dijo mientras se alejaba con un gesto en la cara de superioridad ante su propio hijo, quien se levantó de inmediato y sin controlar su chakra ni nada se lanzó de golpe hacia él como si fuese un animal más que una persona con su mano puesta en forma de garra, de nuevo, haciéndose a un lado su padre pasó a un costado dejándole la pierna de por medio con la que Hideyoshi se chocó, cayendo así al tatami de cara. -Además eres como un animal. Predecible.-

Se estaba pasando, definitivamente se estaba pasando. Hideyoshi no llegó a caer totalmente al suelo, había rodado para incorporarse. -Dime, ¿Eres siempre un capullo o simplemente te pones así para demostrar que tienes más ego que tu hijo?- Algo pareció revolverse dentro de su padre debido al cambio en su mirada, parecía que él tambien estaba tocando las teclas que debía tocar. -¿O es que acaso estás celoso de no poseer las habilidades que yo poseo?- Achacar sus tratos a los celos, aunque pareció que fue por su parte la gota que colmó el vaso puesto que su padre se avalanzó contra él intentando asestar una patada en el pecho de Hideyoshi, y aquello podría haber sido fatal si el joven no hubiese reaccionado debido a sus costillas, pero aquella patada no llegó a conectar con su torso, sino que con sus brazos. Y ahí fue cuando notó que la fuerza que poseía su padre no era algo a tomar a la ligera, que no era ninja precisamente por su habilidad con los jutsus puesto que cuando aquella patada conectó con su brazo su cuerpo se vio arrastrado hacia atrás. Definitivamente tenía una fuerza digna de un toro o algo parecido.

Notó sus antebrazos palpitar levemente con las suelas marcadas en los mismos, pero Hideyoshi no apartó la mirada de su padre, quien de un momento a otro desapareció y apareció justo a su lado, definitivamente le superaba en taijutsu totalmente. No se podía haber esperado aquél tipo de movimiento de alguien que era tan robusto. Su cuerpo se elevó mientras notaba como todo el aire se salía de su cuerpo quedando totalmente lacio. Cuando el aire volvió de nuevo a sus pulmones parecieron que los estaban perforando con unos talados, jamás le había dolido tanto el simple hecho de respirar como le estaba doliendo en esos momentos ni aunque le hiciesen respirar delante de un pozo de magma. Su mano se colocó en el antebrazo de su padre y logró deshacerse de aquél contacto en su estómago. Con ese puñetazo casi le había logrado sacar las tripas por la boca.

Al caer al suelo lo hizo agachado y dio un giro de 360º para hacer un barrido en el gemelo de su padre y así desequilibrarlo. Luego simplemente se impulsó y enterró el puño en la mejilla de su padre de forma que hasta llegó a elevarlo en el aire por tal golpe. Su padre terminó por caer al suelo y el quedó de pie doliéndose del puño. Entonces lo pudo ver, su padre estaba sangrando, definitivamente podía hacer sangrar a aquél maldito viejo que no hacía más que sacarle de sus casillas cada vez que estaba delante de él y aún así le respetaba. Era increible como podía seguir viendolo de figura paterna desde que se descubrió su capacidad de control sobre su armadura. Antes de que aquél al que llamaba "padre" se levantase Hideyoshi saltó hacia él, cayendo con una rodilla en su pecho sin llegar a romperle nada y marcó un golpe hacia la nariz con el puño símbolo de que él había ganado aquél combate. Su padre podría ser mejor que él en la lucha de distintas formas posibles, pero no había contado con que Hideyoshi era alguien demasiado resistente como para dejarse derrotar por un par de golpes. Se había confiado y le había costado un bien golpe en la cara y la posibilidad de ser asesinado por su propio hijo puesto que el golpe que había recibido por la rodilla de Hideyoshi en el pecho no había sido para matar, pero tampoco había sido precisamente flojo. Si aquél puño fuese un kunai sin duda ya estaría atravesándole sin ningún tipo de piedad el cuello, eso era algo que podía ver en la mirada de Hideyoshi, que la piedad había desaparecido de su forma de ser en una pelea, algo que hasta cierto punto terminó por entristecerlo porque sabía que tarde o temprano la inocencia que había tenido su hijo terminaría por desaparecer, justo lo que había pasado, Hideyoshi ya había dejado atrás la etapa en la que era un niño sonriente para ser un arma.

-Te preguntaré de nuevo, ¿Qué quieres?- Y la mirada de Hideyoshi lo decía todo, no estaba para más tonterías de padre-hijo raras que su viejo se empeñaba a tener, puesto que aquellas peleas no podían ser llamadas peleas, simplemente mero entretenimiento entre padre e hijo.

-Tu paga mensual.- Todo aquello...Por una simple paga.
avatar
Raijükishin Hideyoshi
Chunnin
Chunnin

Otogakure

Masculino

Aldeano

Sin Clan

Ninjutsu

Raiton Mensajes : 113
Fecha de inscripción : 10/08/2012
Edad : 27
Localización : In Asylum.

Tu ninja
Ryous: $250

Volver arriba Ir abajo

Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.